jueves, 17 de marzo de 2011

INTRODUCIÓN

 En los  alumnos  que  recibimos  se  ha producido una  evolución etaria, es decir, que  cada  vez,  cada año llegan alumnos más jóvenes a nuestras salas de clases. Esto se debe a una  evolución natural del tipo  de alumno del liceo  de  adulto, en que progresivamente son los menos los adultos que no  han  completados sus estudios y cada vez son los más los jóvenes que han  dejado de lado el sistema educacional tradicional.
          Un alumno que se  puede separar en dos: El  primero  y  el más  general es el perfil de alumno en que existe una clara falta de motivación para aprender,  en que muchas veces llegan a la sala de clases bajo la presión familiar o judicial, lo cual manifiesta la  falta de iniciativa a la hora de ir a clases y de estar en el aula.
            El segundo es aquel alumno  que  pese  a  su  juventud es un elemento  positivo  en  la clase,  es  decir,  se encuentra  convencido  que luego  de un  buen  esfuerzo  de  su parte y poniendo  toda la  atención  posible  y  que  su  aprendizaje  le permite,  puede  en conclusión  llegar  a superar el  obstáculo  que le  ha  significado el  aprender en una  educación  formal. Sin  embargo, la  realidad  ha  dicho  algo  diferente:  no importa  cuanto  tiempo  le dediquen  a  leer un texto o  cuanta  intención  usen  en tratar de aprender una determinada materia, muchas  veces  tienen  que  repetir  la  lectura  más  de tres o  cuatro  veces  para  poder  "mecanizar"  los  datos  que se encuentran en el  texto. 
        Es aquí  en  donde  nosotros como  profesores  e investigadores en la  educación  hemos  visto  una oportunidad  para ejercer  un  aprendizaje  significativo,  con una  investigación  que  combina los  recursos tecnológicos para encontrar y desarrollar estrategias de aprendizaje que sean pertinentes para lograr un aprendizaje  significativo en este formato  educativo.